Quien quiera calmar su mente terminará fracasando

Si queremos saber qué es meditar debes tener claro algo fundamental y es que tu mente está llena de pensamientos de todo tipo. Preocupaciones, predicciones, suposiciones, opiniones, presagios te invaden día a día… Tanta información produce un aglomeramiento en el torrente cotidiano de ideas. No hay orden ninguno.

Cómo si cada pensamiento quisiera ocupar un lugar con exclusividad, se pelean unos con otros logrando que la mente se confunda o se sobre cargue sin ninguna necesidad. Y como si esto fuera poco emociones de todo tipo intervienen para desestabilizarnos. Ya sea que nos exaltemos o nos hundamos, el resultado es el caos.

Agotamiento, depresión, angustia, incertidumbre son algunos de los estados que finalmente provoca la imposibilidad sosegarnos. Da igual si el sentimiento que fluye es agradable o no, también estimula el surgimiento de una serie de pensamientos asociados que lo que hacen es entorpecer el remanso.

Es posible evitarlo ?

Yo no me preocuparía por ello porque en mi opinión es una pérdida de tiempo. Discernir acerca de si es posible lograrlo no tiene sentido ya que solo sería la palabra de unos y otros. Cómo comprobarlo?

Quien quiera lograrlo puede intentarlo pero a mí nunca me ha interesado. Yo creo que es una tarea que consigue desarrollar el efecto contrario. Un sobre esfuerzo en controlar, una lucha por mantener la atención que lo que origina es cansancio. Te frustras, te enojas, te agobias, te pones nervioso y finalmente terminas abandonando.

Entonces qué es meditar?

Nuestra mente es la mayor parte del tiempo como un océano embravecido.
Sin embargo, como sucede cuando te sumerges en él, dentro solo hay calma. Y cuanto más te hundes más calma. Como si estuvieras buceando, comienzas a escuchar solo tu respiración incluso los latidos de tu corazón. A pesar de observar movimientos de los peces, la vegetación que se mueve con la corriente… tu manera de mirar esta ralentizada.

En ese ritmo submarino, tus pensamientos se ordenan por si solos ya que un estado de cierto éxtasis te mantiene más que en el sentir que en el pensar; más en el cuerpo que en las emociones. Tus sentidos, tus sensaciones físicas se priorizan frente a los pensamientos aglomerados o los sentimientos agitados logrando así la ansiada calma. Piensas en todo y en nada, estás alerta pero relajado.

Meditar es el proceso de sumergirte en tu mente y no el de intentar aquietarla